Nos toman huellas dactilares, nos hacen una fotico, nos ponen un sellito y nos largan pa´dentro del pais; todo esto mientras sonaba un risueño sonido procedentede las maquinas escanea-dedos, parecia el sonido de contestar correctamente una pregunta del Brain Training. Una vez todos fichados, recogemos nuestros muertos nuestras maletas y.... ¡¡¡¡Por fin estamos en Japón!!! Ahora si que si.
Kansai: Aeropuero de Osaka en Japon
(para aclarar que no es Trebujena)
Una vez fuera, hincho mis pulmones con aire fresco, limpio y japonés, miro a mi alrededor mientras avanzo pasito a pasito y surge una melodia de felicidad en mi cabeza (uy que bonito). Nos paramos a los pocos metros a canjear los billetes del Japan Rail (RP desde ahora), una cosa utilisima para moverse por casi todo Japón y no dejarse tantos jurdeles. Una vez todos con nuestro JR en la manita entramos como podemos con todos los bultacos en la estacion del JR cuya entrada parece como las del metro, destino Kyoto.
Una vez subidos salimos de la isla artificial que conforma el aeropuerto de Osaka, el cual lo sostienen unos pilares mecanicos que lo mantienen siempre en una posicion horizontal (cagate tu). Llega el revisor, nos revisa los JR y al salir del vagon se para bajo lapuerta automatica, se gira, hace una reverencia al infinito, se vuelve a girar y se marcha. Me voy fijando y el colega repite el proceso cada vez que entra o sale de cada vagon (y vuelvete a descomer). Alucino en monocromo ante tal actitud; habia leido al respecto del tema de la cordialidad y respeto del ciudadano japones, pero no hasta que no lo vi no crei que me fuera a sorprender.
Durante el viaje, me voy fijando en el fugaz paisaje que se forma en mi retina y me parece ver la casa de Nobita en un barrio muy tranquilo de vete tu a saber que ciudad.
Ya llegamos a Kyoto, una estacion mu gonita, mu peciosa, donde me encuentro a Perni el ornitorrinco vendiendo la coca de apple:
Primero fue el ijam, ahora se pasan a la drogaina
Al salir me encuentro de sopeton la torre de Kyoto; y no me fijo que al salir de la puerta de la estacion tengo a mis dos unicos lados laterales a Astroboy y a Kimba el león blanco (de los cuales no encuentro las fotos). Alucino un poco por la precencia de ambos dos y de como veneran aqui al manga y al anime, y prosigo mi paso hacia el Ryokan Tomiya el cual nos alojaremos unos dias.
Astroboy vuelando
Kimba primo hermano de Simba
El pirulí
Este Ryokan (aparte de ser muy apañado, ya que tiene baños propios con ducha y abajo en la 1º planta tiene unos baños publicos) esta lleno de guiris (mira quien fue a hablar), pero todos jovenes. Por lo visto esta homologado para ser residencia de estudiantes. Pillamos llaves, subimos bultos a las habitaciones y nos encontramos que tenemos que quitarnos los zapatos al entrar porque estamos pisando el mismo tatami en el que dormiremos. Habitacion tipica japonesa en la que hay que retirar la mesita donde se almuerzameriendacena, para echar los futones (¡¡¡Siiiiiii futoneeeeeees!!!) que hay dentro del armario porque si no no se cabe. tenemos unas vistas magnificas desde la ventana en la que oimos un cuervo que nos dice baka baka baka...
No se quien es ya estaba ahí cuando llegué
Amablemente nos dejan un té olong
de color verde para tomar cuando apatezca
Al abrir la puerta del armario salio Doraemon
Estacion de Kyoto
Sin descansar ni na, salimos escopeteaos a pillar el JR para ir a Arashiyama donde nos encontramos, en un pedazo de parque, un rio enorme, el padre de todos los cerezos, algunos templos (con su bosque de Bambu y todo) y alguna carpa tamaño XXL; no sin antes almorzar en un Combini, que es una copia adquirida y mejorada del 7-Eleven donde hay de todo para comer y beber, desde bandejas de bento hasta un asqueroso jugo de pipas y palomitas de maiz o una deliciosa Fanta de uva (ya empezamos con las guarrerias). Por alli nos encontramos a unas mujeres, muy simpaticas y cachondas, en antaño mozuelas, vestidas de geishas.
Mi primer rio japones
Mi primer cerezo
El primer templo en el que recé
Una fanta de color morado muy rica
Despues de dar vueltas viendo templos como locos, volvimos y cenamos en Kyoto, en un bareto chiquetito a comer sopita de miso (puchero japo) y cosillas a la brasa pichadas en un palo (buenísimas de la muerte). Al terminar tiramos de vuelta al Ryokan para dormir despues de la paliza que nos metimos con el jet lag en el cuerpo.
Ya una vez en el Ryokan dispuestos a ducharnos (hacia falta) y de dormir; para variar, nos toca la china en Japón. Tenemos goteras en la entrada. Cosa totalmente inexplicable ya que todos los cuarto de baño y la bañera conforman un único ser de plástico inexpugnable, por habitación, inclusive el techo; a no ser que el hijo de Buda que estuviera arriba se duchara en medio del pasillo. Ahora vete tu con toda la caraja de todo el dia de ayer y hoy a explicarle al recepcionista japonés, que no te entiende ni en ingles, a que de la lampara te sale una catarata perfecta para que Bruce Lee entrene bajo ella. Al final me lo lleve de la manita a la habitación, cuando vio el estropicio se me disculpo un gritón de veces y a cada "Sumimasen" lo acompañaba con una reverencia de mas de 90º. Raudo y veloz subió a la habitación de arriba para que cortaran el agua, se trajo 70 toallas y a su mujer (que también se disculpo a la vez que hacia reverencias) y se dispusieron a secarlo todo, incluso la lampara encendida. Por suerte no se quedo ahí tieso, en la habitacion no había futones para todos.
Una vez secado y solucionado todo, volvieron a pedir disculpas otras tantas veces; nos pudimos duchar y por fin....¡¡¡¡FUTONEEEES!!!!

1 comentario:
OTIA, COMO MOLA!!!
A ver si, ya que no cambias el estilo, por lo menos no pongas las letras de las afotos pa David El Gnomo.
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